Sin importar si tienes sueños pequeños o altas expectativas, fijarte metas te permite planificar cómo deseas llevar tu vida. Algunos logros pueden tardar toda una vida, mientras que otros pueden completarse en el transcurso de un día. Puedes fijarte grandes metas o planificar metas manejables específicas; en ambos casos, tendrás una sensación de logro y valor propio. El inicio puede parecer abrumador, pero te enseñaremos cómo trabajar de forma gradual hasta cumplir incluso el sueño más ambicioso.

  1. Determina cuáles son tus metas en la vida. Hazte algunas preguntas importantes sobre lo que deseas en la vida. ¿Qué es lo que quieres lograr hoy, dentro de un año y en toda tu vida? La respuesta a esta pregunta puede ser tan general como “Quiero ser feliz” o “Quiero ayudar a las personas”.[1] Considera qué es lo que quieres obtener en 10, 15 o 20 años contando a partir de ahora.
    • Una meta profesional en tu vida podría ser abrir tu negocio propio. Una meta relacionada con tu estado físico podría ser estar en buena forma. Una meta personal podría ser tener una familia algún día. Estas pueden ser metas increíblemente grandes.
  2. Divide el objetivo global en metas más pequeñas y específicas. Considera las áreas de tu vida que quieres cambiar o que crees que te gustaría desarrollar con el tiempo. Las áreas podrían incluir a las siguientes: tu carrera, tus finanzas, tu familia, tu educación o tu salud. Empieza a hacerte preguntas sobre lo que te gustaría lograr en cada área y cómo te gustaría abordarlo en un periodo de cinco años.[2]
    • Para una meta en la vida como “Quiero estar en buena forma”, podrías fijarte metas más pequeñas como “Quiero comer alimentos más saludables” y “Quiero correr en una maratón”.
    • Para una meta en la vida como “Quiero abrir mi negocio propio”, podrías fijarte metas más pequeñas como “Quiero aprender a administrar un negocio de forma eficaz” y “Quiero abrir una tienda de libros independiente”.
  3. Escribe metas a corto plazo. Ahora que tienes una noción de lo que quieres lograr dentro de unos años, elabora metas concretas para que empieces a trabajar en ellas desde ahora. Fíjate una fecha límite dentro de un lapso de tiempo razonable (no más de un año para las metas a corto plazo).[3]
    • Escribir tus metas hará que sea más difícil ignorarlas, lo que a su vez hará que te hagas responsable por ellas.[4]
    • Para estar en buena forma, tus primeras metas pueden ser comer más vegetales y correr una maratón de 5 km.
    • Para abrir tu negocio propio, tus primeras metas pueden ser tomar una clase de contabilidad y encontrar la ubicación perfecta para tu tienda de libros.
  4. Haz que tus metas sean pasos que te conduzcan hacia tus metas en la vida.Básicamente, debes decidir por qué te estás fijando esta meta y qué obtendrás con ella. Algunas buenas preguntas que puedes hacerte cuando determines esto son: ¿Te parece que vale la pena? ¿Es el momento adecuado para ello? ¿Esto coincide con mis necesidades?[5]
    • Por ejemplo, una meta a corto plazo relacionada con tu estado físico podría ser practicar un nuevo deporte dentro de 6 meses, pero pregúntate si eso te ayudará a alcanzar tu meta mayor de correr una maratón. Si la respuesta es no, considera cambiar tu meta a corto plazo por algo que te ayude a estar un paso más cerca de cumplir tu meta en la vida.
  5. Adapta tus metas de forma periódica. Es probable que pongas en marcha las medidas para alcanzar tus grandes metas en la vida, pero tómate un tiempo para reevaluar tus metas más pequeñas. ¿Estás alcanzándolas de acuerdo con el lapso de tiempo fijado? ¿Aún son necesarias para poder alcanzar tus metas en la vida más grandes? Puedes ser flexible y adaptar tus metas.[6]
    • Para estar en buena forma, es probable que tengas que dominar las carreras de 5 km. Después de haber corrido en algunas carreras y haberte esforzado para superar tus mejores tiempos personales, quizás debas adaptar tu meta y cambiarla de “correr una carrera de 5 km” a “correr una carrera de 10 km”. Con el tiempo, puedes cambiarla a “correr media maratón” y luego a “correr una maratón”.
    • Para abrir tu negocio propio (después de haber completado las primeras metas de tomar una clase de contabilidad y encontrar una ubicación), es probable que tengas que fijarte nuevas metas para conseguir un préstamo empresarial para adquirir el espacio y solicitar al gobierno local la licencia apropiada para tu negocio. Luego, puedes adquirir (o alquilar) el espacio, obtener los libros que necesitas, contratar al personal y abrir las puertas del negocio al público. Con el tiempo, ¡podrías incluso esforzarte para abrir una segunda tienda.

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